Financiados por los “pititas”
El Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas clasificó a Resistencia Juvenil Cochala y a Resistencia Juvenil Cruceñista como grupos “paramilitares” que actuaron con financiación y cooperación de las fuerzas de seguridad durante el golpe de Estado de 2019 que culminó con la renuncia forzada del entonces presidente Evo Morales. Estos agrupaciones se desplazaban en motocicletas y utilizaban bazucas caseras y palos como armas “justificando su acción en defensa de la democracia para apoyar en barrios a los opositores de Morales durante paros y bloqueos”, explicó el presidente de dicho organismo, Claude Heller. Dijo que estos grupos fueron financiados por los “pititas”, movimiento opositor a Morales, y que contaban con la cooperación de las fuerzas de seguridad. Señala que los tipos penales de sedición y terrorismo en la legislación boliviana son “vagos y abstractos”, en referencia a la detención de la ex presidenta de facto Jeanine Añez. (Télam)